Río y bosque, Valle de Andorra, Ushuaia

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enero de 2019

Canal Beagle, Ushuaia

Canal Beagle, Ushuaia
enero de 2019

sábado, 16 de octubre de 2021

Manuel Lozano Gombault

 

"PROFECIAS DE ESTA CASA", DE MANUEL LOZANO GOMBAULT  - (PRIMER PREMIO INTERLETRAS, MADRID, 2003) -

 

PROFECIAS DE ESTA CASA

 

                                                     A Teresa de Ávila 

 

¿Quién entorna la puerta en cada recodo

donde duermo

y postula apenas -desdeñosa trampa de hechicero,

mordaza para el caos,

ennegrecida cuerda para estrangular

a los jueces-

la vaga incertidumbre del camino?

Porque no sé dónde estabas, dónde

encontrarte, vida mía,

en estos funerales del miedo, en

estos acolchados de la muerte

con un ejército de bufones

 acampando en mis llagas,

aquí mismo en que se nutre de mí

 toda la sed del huérfano

y hurgo entre las tumbas.

Se desvanecieron los manjares

que encendían las bocas,

que apuraban tu pie por el lodo

donde el alma es una intrusa

sirviente del espino.

Siempre hubo una autómata en este

reino nocturno.

Los peregrinos siguieron temerosos

su escaso itinerario de abismo

al contemplarte, al presentir tu grito

en el murmullo.

¿No ve la espada incandescente,

no cuenta él todos mis pasos?

El corazón es un castillo invadido por

íbices, por cierzos y por ratas.

¿Quién se ríe en este refugio, a solas,

sin comprender

al cortejo anunciador,

al insaciable que ya mora en tus

entrañas?

¿En cuál nacimiento alguien goza

y se alegra y repudia

a las vastas muchedumbres

congregadas en honor

del bebé en las pocilgas del odio?

Que le incrusten un lutito a la altura de la débil membrana             /

(extenuante hasta la desesperación),

un lutito dorado como breve cereza

pudriéndose en los ojos.

Y él, con su olvidado clamor de

pasado en fuga,

nunca más deslumbrante  que hasta

el día primero del final

en que olvidas tu cuerpo, en que

comes tu cuerpo

entre los desperdicios de un corazón

que fue un planeta ardiente,

hará de las distancias un aluvión  de

desposeídos,

del miedo un veneno insoluble.

Porque las astillas fueron

entresacadas de la carne

sin que apareciera el signo

indignante de tu camino a ciegas:

La delatora cicatriz bajo el milagro.

 

 

 

 

 

                                     ......................................................................

 

 

 

 

El sortílego ha venido a taladrar los huesos del cordero negro,

aun a expensas de sus pieles, de la

férrea palabra que lo nombre

en su idioma de fosas y

lamentadores, de amantes

repudiadas

consumiendo en su avidez hasta el

abrojo, vaciando los odres,

atraído por la muerte (por la memoria

de la muerte, por la impura)

que separa la ciénaga del mar

con su hocico de bestia apacentada.

Él no espera.

¿Y dónde queda el brindis de los

reyes exiliados?

¿Y qué perdura del olor de las pieles

después del amor

cuando esta dicha parece trasvasar

los relámpagos del infortunio?

 

 

 

                                                 .......................................................

 

  

 

 

 

En ese lecho sepulté mis infiernos

de hielo,

junté cenizas para el desesperado

que busca su niñez en los andamios.

Asediante estación de trenes,

arena está borrando las pupilas.

Para siempre es hoy con ciegas

 murallas y con huéspedes enfermos

precipitándose al vacío de este

mundo. 

¡Inobediente y limado vacío más claro

que la perfección!

Para siempre en traje de abandono.

Para siempre con traje de sirvienta difamada.

¿Pero quién rehúsa pronunciarme

madera -cara a cara-,

invocar a sus madres con los

sonajeros del juicio?

Temen. Ni siquiera oyen los lamentos

del lebrel en su guarida,

del conejo incestuoso, de un chacal

carnicero por detrás de las rejas,

de la piara sedienta huyendo ahora

de los lobos, de la astuta comadreja,

de la cebra invencible en las praderas

de una pesadilla celeste,

de aquel ciervo amamantado por tus

tiernas manos de nodriza.

Afuera no hay nadie, nunca hay nadie,

ni un rastrojo de deseo enmascarado

por las caligrafías de pavor,

un armiño donde el ausente trace el

gesto final de despedida

y de pronto cubran de flores su cabeza.

Nadie queda.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

                                         

 

 

 

 

 

 

 

                                             ..............................................................

 

 

 

 

 

Rugoso desierto congelado en tu

vientre, tan cerca de la luz,

el canto sube cuando roban las llaves

de este reino.

El trapecista anhelante se ofrece al

rito

cuando Lucas Cranach entrevé de su

iris bienhechor

la cabeza devorada de toda vigilia.

Áspero refulgente, en el tapiz urde

la salida imposible

donde infancia y vejez se

transforman en dos brasas

para el cruel exterminio de tus caras

de mármol,

desertoras de lo humano.

Si te clavaran en un lívido retrato

como si te crucificaran,

él te buscaría por los recodos del

mundo

hasta arder en tu máscara por

nacimiento y naufragio.               .

El sol desprende angustia en esta

hora.

La selva inmola a los yacentes sobre

un teatro de desapariciones.

Debes partir antes que anochezca,

que te horaden los húmedos filos de

un cedro azul de pesadilla. 

A lo lejos han matado al padre, cavan

una fosa,

mienten los huesos abiertos de su

espanto,

deshabitan cada nicho recubierto con seda.

¿Te inclinas, mejilla devorada, sin

traicionarme?

¿Qué crimen cometí en esos

lavaderos de la furia?

¿En qué caída de un imperio  -nada

más que con antorchas apagadas-,

soplas sobre un nidal de pétalos

escalofriantes?

¿Y llegas a sepultar al de los ojos

abiertos, la boca lúgubre?

El cadáver sufre pérdidas visibles.

Todo nombra la conjetura

de decir por amor la mudez del

enigma. 

Pared leprosa; hilos leprosos.

La fiesta baja perversa un resplandor

de viejas melodías.

¿Dónde se rebelarían los vejadores,

dónde están los hospitales?

Sé que han dormido el corazón del

hombre con los restos del ácido,

que no puedes oír al moribundo que

eres 

aun cuando cae la noche y el grito

fue un sollozo,

que no podrás oír jamás la sílaba con

que convocan a tus muertos.

Los peregrinos irrumpen, tallan en

la sombra

la inscripción del desierto.

(Y eras con tu ira y tu asco, libre del

polvo y las respuestas.)

Afuera no hay nadie.

¿Cómo es que no hay nadie cuando

todos imploran

con sus mímicas la entrada al jardín?

Afuera no hay nadie, dirán otras voces.

¿Pero qué vigía habla de la corteza

descascarándose

al grito del principio?

Nadie llama aquí -nadie me llama-,

nadie llama con la astilla de la sangre

a exhalar el milagro y sus crueles

prodigios.

El viento es cierto.

La mirada es cierta.

Esta voz es cierta.

Crujen. Era esto lo esperabas:

un aroma a neblina flotante en las acequias, un color desolado,

el oscilante samaritano con el anillo

de Shakespeare,

el barro hirviente de tu desintegración.

 

 

 

                                                    "...de ver que un muladar tan sucio y de mal olor hiciese huerto de tan suaves flores."

 

Teresa de Ávila, Su vida, Capítulo X

 

MANUEL LOZANO GOMBAULT

Buenos Aires, junio de 1993/diciembre de 2003

 

(Este texto integra el libro Historia Natural de la Herida").

 

Manuel Lozano Gombault nació en Córdoba, Argentina. Es Profesor y Licenciado en Letras, Master en Historia de la Cultura Argentina, Master en Gestión Cultural, Doctor  en Filosofía de la Educación (medalla de oro),Coach ontológico, y escritor (poeta, narrador y ensayista). A los nueve años, dio su primera conferencia sobre “Borges y la eternidad de los tiempos”, actividad que continúa hasta la actualidad en todo el mundo. Ha escrito treinta y un libros, como “Libro de Amenemope”, “La línea y el Círculo”, “Historia Natural de la Herida”, “Cosmología de la sangre” y “Tratado sobre una infinitud que arde”. Recibió 103 premios nacionales e internacionales, como “Faja de Honor de la Sociedad Argentina de Escritores” (a los 18 años), “Premio Joven Sobresaliente de la República Argentina (votado por unanimidad por quince personalidades de Argentina), “Premio a la Excelencia Educativa en dos oportunidades (2004 y 2007), “Primer Premio Georg Trakl” (España), “Primer Premio Interletras” (España), tres Doctorados Honoris Causa y “Personalidad Emérita de la Cultura Iberoamericana (Brasil), entre otros. Borges escribió sobre su obra: “Nos deslumbra con páginas memorable. Descubro que tiene el hábito de frecuentar el universo (…) Es el más alto de los escritores hispanoamericanos.” Actualmente es CEO de “Consulting Group”, Presidente de la Fundación Interdisciplinaria de Estudios para el Desarrollo, y docente universitario. En 2019, fue nominado al Premio Nobel de  Literatura

domingo, 1 de agosto de 2021

Washington Daniel Gorosito Pérez

 

“TIERRA PROMETIDA” *                                 

                                 A quienes cruzan la frontera de nopal.


Cuerpos peregrinos avanzan,                            

cargan en sus mochilas

pesadillas y promesas vacías

vividas en

en sus patrias.

No sólo huyen de la pobreza

del hambre y la muerte;

huyen de pandillas, narcos y corrupción.

Sus cuerpos

como botellas tiradas al mar

cargan un mensaje de ayuda,

de vida o muerte.

Hoy cruzan por la arena

que ayer fuera un lago

lo testimonian fósiles marinos.

El sol salió en reversa

alumbra dolor y miseria

que los agobia paso a paso.

Alguien dice:

“No sigas ese pájaro negro”

caen plumas de vida y muerte.

Tierra sin nadie y de nadie

es cruzada por los “nadies”

al decir de  Eduardo Galeano.

 

Rocas grisáceas saladas

acompañadas de osamentas del desierto

que brillan como noctilucas

y

generan un leve murmullo

en quienes buscan refugio,

un hogar, paz

y

poder vivir,

no sobrevivir.

El frío nocturno azota los rostros

y

hiere los pies

que van a la frontera norte

guiados por los dioses

del destierro buscando llegar

a la “tierra prometida”

para pedir refugio

y

poder vivir,

no sobrevivir

como tristemente ha sido

hasta ahora.

 (c) Washington Daniel Gorosito Pérez

México, D.F

Washington Daniel Gorosito Pérez es un escritor y periodista de origen uruguayo radicado en México

*Cuento premiado en el Concurso de relatos, poesía y fotografía “Espejismos -Fragmentos del exilio”

martes, 20 de julio de 2021

Ana Romano

 

Formas

 

Ausencia

detrás de la corteza

La memoria

naturalmente

enlaza zonas de riesgo

Descienden dispersos

los brotes soslayando

atávicas visiones

mientras cavan

círculos violetas

 

Perfume

 

En la dimensión de la calma absolutísima

descúbrese apolillado lo invisible

Los balcones establecen

custodiados por violetas

y hasta tulipanes

diminutos reinos.

 

Humeante

 

 

La tormenta

columpia la siesta

Los ángeles eclosionan

en la simetría de las copas

El roce quebranta la contradicción

calcinando generaciones

y la preñez del calendario


Ana Romano nació el 1 de febrero de 1944 en la capital de la provincia de Córdoba, República Argentina, y reside desde la infancia en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

Poemas suyos han sido traducidos al portugués, italiano, francés, húngaro y catalán.

Es profesora de Francés. Tradujo a dicho idioma el volumen “Breve anthologie” de Luis Raúl Calvo (Ediciones L`Harmattan, París, Francia,

2012), el poemario “Behering y otros poemas” de Luis Benitez y textos del libro

“Tomavistas” de Rolando Revagliatti (difundidos en la Red). Poemarios publicados: “De los insolentes fantasmas” (Ediciones Vela al Viento, 2010), “Expiación del antifaz” (Ediciones La Luna Que, 2014), y “Zumbido 

de guirnaldas” (Ediciones La Luna Que, 2016) y “El Alfil Rojo” (Ediciones la Luna Que, 2020)

 

miércoles, 23 de junio de 2021

Washington Daniel Gorosito Pérez

 

*(5346) ASTEROIDE 1981 QE3                 

          MARIO BENEDETTI

 

La muerte y otras sorpresas

como tu libro de cuentos.

Aniversario de muerte

te regalan un asteroide.

¡Qué sorpresa!

 

Fuiste profético

con aquel haiku:

“Cuando uno viaja

también viaja con uno

el universo”.

 

Veremos tus versos

montados en cometas

dribleando constelaciones

y rebotes lumínicos solares.

 

Estás entre Marte y Júpiter

más o menos como de

Paso de los Toros a Montevideo.

 

 

De este exilio,

ya no habrá desexilio.

 

Ya no escribe tu mano

en tierra firme.

 

Encendidos por el centelleo

de las estrellas,

surgen cosmos poemas.

 

Mario…

La muerte a veces

se disfraza de poema,

poesía es eternidad.

 

 

*La Unión Astronómica Internacional anunció que el Asteroide (5346) 1981 QE3 perteneciente al cinturón de asteroides ubicado entre Marte y Júpiter fue nombrado Mario Benedetti.  El homenaje se realizó al cumplirse 12 años del fallecimiento el 17 de mayo del 2021, del poeta, ensayista, traductor, dramaturgo, cuentista y novelista uruguayo. El asteroide fue descubierto por el astrónomo belga Henri Debehogne  el 24 de agosto de 1981 desde el Observatorio de La Silla en el desierto de Atacama en Chile. Tiene un diámetro aproximado de 15.800 kilómetros y su periodo orbital es de 2031 días.

(c) Washington Daniel Gorosito Pérez

México, D.F.

Washington Daniel Gorosito Perez es un escritor y periodista de origen uruguayo radicado en México 

martes, 9 de marzo de 2021

Germán Mastellone

 

ESCRITO EN BERNAL

 

La cruz que cruza nuestro dolor,

 

nuestra existencia,

 

nos deja como

 

testigos  de  un mundo,

 

a veces  hermoso

 

a veces horrible.

 

Pero nunca abandonarás

 

la búsqueda de una estrella,

 

la estrella de la libertad

 

la  libertad que fuimos perdiendo

 

perdiendo en el camino

 

en el camino de los sueños

 

de los sueños que se caen

 

de la vida que vuela.

 


 

 

 

D.A.M


Rey de reyes

 

Faraón de faraones,

 

mago de las esferas,

 

hechizo galáctico.

 

Vencedor  de los arcos

 

y las flechas

 

rayo de la magia

 

hijo de  los pueblos humillados

 

constructor de la alegría perpetua

 

para siempre

 

                          en la eternidad

 


 

ETERNARIO

 

 

 

Para que tú pequeño poema me salves del exilio

 

ahora que estoy un poco perseguido por los años

 

rescata la ternura de un cielo de topacio

 

y llévame a andar

 

por una eternidad constelada de luciérnagas,

 

llévame  también a reencontrarme

 

con toda la  soledad  que necesité al construirme,

 

con aquellos que amé y se fueron  para siempre.

 

Aléjame de la naturaleza perecedera de las cosas

 

y hazte un lugar  en el mundo de la  ficción del diamante

 

para que tú pequeño poema te   salves del olvido

 

para que tú pequeño poema me salves del olvido.

 

 

 

(c)German Mastellone 

Buenos Aires 

Germán Mastellone, (Avellaneda, Provincia de Buenos Aires, 1964) estudió derecho en la Universidad de Buenos Aires. Participó de la creación del grupo "Arte en la Calle" en los años 80, de pintura y poesía de Lanús. Es autor de los libros” Trepanaciones y otros laberintos terrestres”, y la “Antología Fundamental Inconclusa”. Es uno de los autores que recoge y expresa la nueva poesía existencialista en su contexto  latinoamericano. En la actualidad vive en la ciudad de Bernal, Provincia de Buenos Aires.

 

 

lunes, 15 de febrero de 2021

Washington Daniel Gorosito Pérez

LIBERA A DOMITSU * *                          

 

El poema se escapa

de las páginas sepia,

migración de las palabras,

y el trinar del tehñö

en lo alto de un organun

anuncia su llegada.

 

Zumban las alas del gotu

saludando las letras esperadas

se rompe el silencio de la tierra seca

cruje la ocre hojarasca

al brincar de felicidad

a mina y lua.


Gotas perladas

anuncian la llegada del aguacero

milagro en suelos áridos;

la palabra es brote.


Tokuro mueve sus ojos nervioso

es que nkumi planea suavemente

sobre el n´oo mbodo.


El poema acaricia a domitsu

temblorosa ante el vuelo de pada,

mientras r´oxne se le acerca lentamente.


Una serenata de viento

que sólo pájaros y poetas perciben,

la despide.


 Se transforma en un ave símbolo

 errante no migrante

 que algún día contará

 que un poema la liberó de pada

 en ra ngu ya däta pe.

 

 *El Pueblo Otomí radica en la zona norte del Estado de Guanajuato- México.

 Su lengua es de las más antiguas de Mesoamérica.

 Términos utilizados en el poema de la lengua Hñähñü- Otomí:

 

Tehñö- Cenzontle

 

Organun- Órgano- Cactus

 

Gutu- Colibrí

 

Mina- Ardilla

 

Lua- Conejo

 

Tukuro- Tecolote

 

pe- Su casa de Nkuni- Águila

 

N´ oo mbdo- Lugar de piedras- Acantilados.

 

Domitsu- Paloma.

 

Pada- Zopilote.

 

R´okne- Gorrión.

 

Ra ngu ya däta pe- Su casa de las biznagas grandes.

 (c) Washington Daniel Gorosito Pérez

México, D.F.

 Washington Daniel Gorosito Pérez es un escritor y periodista de origen uruguayo radicado en México.

**El  poema   "mestizo", español con términos en otomí  obtuvo  el segundo premio en la categoría "Identidad" en el  Primer certamen internacional de cuento y poesía de la Corporación Internacional de la Identidad de los Pueblos y la Paz, Chile.


Ana Romano


Planos

El cielo

envuelto en arrebatos

quiebra ranuras

Aureolas

gotean

nutrientes

Un desnudo

En brazos del orfebre

 

Sergio


Hombres apergaminados

despiertan

la avenida

Un aire veteado

Un sol caído

(o decaído)

Sergio baraja

de su herencia

enigmas.

(c) Ana Romano

Ciudad Autónoma de Buenos Aires


Ana Romano nació el 1 de febrero de 1944 en la capital de la provincia de Córdoba, la Argentina, y reside desde la infancia en la ciudad de Buenos Aires. Además de obtener varios premios y menciones e integrar antologías, desde hace seis años se difunde su quehacer tanto en revistas de soporte papel como electrónicas y en numerosos blogs.
Poemas suyos han sido traducidos al portugués, italiano, francés, húngaro y catalán. Es profesora de Francés. Tradujo a dicho idioma el volumen “Breve Anthologie” de Luis Raúl Calvo (Ediciones L’Harmattan, París, Francia, 2012), el poemario “Behering y Otros Poemas” de Luis Benitez y textos del libro “Tomavistas” de Rolando Revagliatti (difundidos en la Red). Poemarios publicados: “De los insolentes fantasmas” (Ediciones Vela al Viento, 2010) y “Expiación del antifaz” (Ediciones La Luna Que, 2014).