Río y bosque, Valle de Andorra, Ushuaia

Río y bosque, Valle de Andorra, Ushuaia
enero de 2019

Canal Beagle, Ushuaia

Canal Beagle, Ushuaia
enero de 2019

lunes, 19 de agosto de 2019

César Javier Altamirano



Holly dice que hay un cielo

Holly dice que hay un cielo
donde no hay trigales.
No hay muertos. 
No hay tumbas.

Creo que la vida se nos escurre cada día
esa chica extrañamente aceptaba mi cuerpo
Mis labios, todo
También aceptaba la presencia de la muerte.
Hoy quisiera álamo del camino
péndulo del mar
volver a caminar a cielo abierto.
Transponer el muro
Y dibujar imágenes nuevas
en mi mente.

Esas flores de la niñez
con las que jugaba en secreto,
me persiguen y consiguen felicidad.

Cuando mis alas te buscan
las veo iluminadas, frescas.
Y te veo a ti.
Tan cerca de Dios
y del infinito.

Dos cerros se entrelazan
con un sol en el medio.
Dos niñas me cruzan en la infancia
el cielo es violeta y me arrastra.
El trigal se viste de música celestial.
Y yo, Holly te espero
para abrazarte hasta el fin.

                                                 El señor de Iguazú

Los dedos del señor de los cielos
están aquí.
Aunque la garganta me anuncie
que el ceño de mi cintura
se va a sumergir desde el balcón
mi cuerpo, mi mirada 
se recuestan sobre el infierno de este sueño.

La lluvia cae 
infinitas estocadas de duelo
entre mis ojos y esa garganta
dicen del Diablo, digo de Dios.

Tan solo la magnificencia de Cristo
puede hacer que esos vencejos
vuelen y sobrevuelen, el puñal de agua
que penetra esta profundidad.

Yo me agarro a la mano de una niña
que el cielo me regalo aquí, Iguazú.

En esta selva hoy torrencial
me agarro y me deslizo hacia ella.
y me elevo a esa luz tan poderosa
que es un cisma en mis pensamientos
socava huellas de imágenes anteriores.

Yo te siento y  escucho Iguazú.

En el tren, el ciclo de los pájaros
retorna con colores incandescentes
coaties , selva y fantasmas
sobrevuelan el carnaval de estos rieles.

La niña, ya no lo es.
Es una diabólica mujer de ojos azules
piernas temblorosas y largas
y cabello del silencio.

Yo te prometo que cuando este avión
se recueste sobre la selva exterior
los labios de estos dos estigmas
convertidos en santidad
este tiempo
se convertirán en señales
de un desgarro intenso.
y eterno.

El cielo firme sostiene la enorme nervadura
de esta franca e infinita raíz,
de agua de ríos.
La noche se hace eterna y lúcida
y tus ojos no se despegan de mi mente.

La secuela de tu luz está aquí.
Elaboro en mis pensamientos
cielos y selva.
Noches de hielo y cansancio,
lunas rodeadas de vapor.

Hay pronto en mí, imágenes
de calles zigzagueantes.
Puestos de ternura y calor
ómnibus llenos de locura,
y de nuevo cielos
llovizna, soledad, amor.

Y tal vez por todo esto
 te extraño tanto.

Sí. Solo tu imagen 
acerca mi distancia
a la vida.
Y cuando te veo
Dios, eres esa voz
que me eleva.
Iguazú, tú, el ave acorazada
de plumas con colores
incandescentes.
Y en tus pies
llevas a mi niña.

Hoy ya mujer
penetrante y voraz.
Ojos verdes, de rocas que penden
de un ciclo de mitos alunados.
Brillo de amatista.
Y me acompañas 
hasta el final.

(c)César Javier Altamirano
La Plata
Provincia de Buenos Aires
República Argentina
César Javier Altamirano (La Plata, 1964). Poeta inédito, ha difundido su obra a través de periódicos, concursos (fue premiado en el certamen Nacional de las Artes y de las Ciencias en la editorial Cátedra) y antologías tales como Escritores al fin del milenio, editado por la Municipalidad de La Plata. Manteniéndose al margen de los circuitos, construye una obra singular e interesante. Tiene los siguientes títulos en espera: Salta y la luz, Desde el umbral de la revolución, El milagro, El mar y los niños, Lerma y los silencios.



sábado, 17 de agosto de 2019

María José Mures


                                            TREMEDAL SIN COMPAÑÍA*


                                                                    Oh, no, espera un poco,                                                                     hermosa muerte

                                                                               Ana Mª Chouhy 
Aguirre
Ven pronto, sin calma
cálmame,
apaga la sed de fuego,
lo que enciendes inconsciente,
me inunda tu ausencia,
vuela el océano,
roza la estrella
que iluminas.

A solas vivo para ti,
pero quién soy sino tu tremedal ausencia,
tú das límite,
guerra al pensamiento,
que solo vence tu llegada
de auroras posibles
y tardes naranjas.
Luchar sin ti y por ti
es morir en cada intento 


QUÉ TÍTULO TIENE*

Qué título tiene un poema
que solo quiere decir:
Te amo mi amor
y así hasta caer agotada.

Qué título tiene un poema
que me deja hecha un ovillo esperándote.

Qué título tiene media cama vacía
y unos labios esperando tus besos
¡mi amor!
¿qué título tiene la espera?



*del libro Primer labio

(c) María José Mures
España 

María José Mures (Fernán Nuñez, Córdoba, España, 1970) es maestra especializada en Educación Especial por la Universidad de Córdoba y habilitada en Educación infantil por la UNED. Es máster en logopedia en Rehabilitación de los trastornos del lenguaje y el habla por la Universitat Politécnica de Catalunya.
Fue directora adjunta de Revista de Feria de su localidad durante dos años y después formó parte del grupo de redacción. Sus versos aparecen en revistas literarias como Alhucema, Quevedalia, Arique de Cuba, La pájara pinta, Caños dorados, Pan de Trigo y otras muchas de soporte digital. 
Tiene publicados los libros Antes del amor (2001), Zahorí (2004), Cambalache (2005) y Primer labio (2018). Está incluida en la Antología de poetas de Fernán Nuñez, 2006. Ha sido colaboradora del libro Romances y canciones de amor II, 2006, de la Diputación Provincial de Ciudad Real. Ha ganado el segundo premio de poesía en Alfalfar, Valencia y en 2007 el del V Concurso Nacional de poesía Caños dorados, pero el que más valora es el ganado en el instituto como estudiante. 



Maritza Morales Valero


BIENVENIDOS LOS SUEÑOS*

                                                                            


Un poema con tacones me deslumbra,
su juventud de años me motiva.
Señora elegante
maestra de versos, 
Bienvenidos los sueños otra vez.
Amigos que retornan
y un ombligo de un mundo transparente.
¡Aún no hay descanso!
¿Dónde pongo el brazo en alto?
Y la casa ya sin verjas, 
¿Dónde está?
Aún duele en el pecho, 
señora elegante
 el museo que unos necios
 no ayudaron a erigir,
pero son nuestros dones
Señora elegante
Palos de la vida,
La pluma cortante,
Adagios empolvados,
Papalotes, 
Poemas.
Y tú en mí.
Dí a la brújula que guíe nuestros pasos.
Sea Feliz,
Señora elegante.
¡Nunca niegue a la historia sus recuerdos!



*Dedicado a grandes pilares de la cultura de mi pueblo: Guayos.
A Crucelia Hernández ( poetisa y compositora musical) en su 93 cumpleaños.
A Tomás Alvares de los Ríos y a Fayad Jamís. 


LEY DEL HIELO

                                                                                


Desde el foso de los sueños olvidados.
Desde un barco corroído en las arenas.
Desde el eco de una selva.
Aventúrate
 y busquemos que nos falta
y el por qué de tanta absurda competencia.
Que más da 
si las uñas son más largas
Que más da 
si se ostenta alguna prenda.
El espejo te devuelve la silueta que le muestras.
¡No seas presa!
¡No retengas la corteza que recubre tú nobleza!
Templa el hierro que te hiela
forja vida con tus manos
La balanza de los años te compensa.
No repitas de tú sombra ciertos pasos.
¡Se certera!
Que más da lo que indiquen eruditos 
Que más da si amonestan tú destreza.
¿Qué más da 
si estás segura?
Desde el filo de tus puntos de partida
¡Ve a tú estrella!
Qué más da
si tú galaxia,
A invidentes no se muestra.

(c) Maritza Morales Valero
Guayos
Sancti Spíritus
Cuba 

Maritza Morales Valero. Guayos, Sancti Spíritus. (Cuba, 1968). Poeta y narradora (para niños y adultos). De formación autodidacta. Graduada de Nivel Medio Superior.
En 2014 ingresa al Taller Literario Fayad Jamìs de Guayos. Ese mismo año obtiene premios y reconocimientos en concursos de su localidad, y en el Encuentro Debate Municipal, Cabaiguán 2014, en los géneros de poesía, narrativa, y en décima, así sucesivamente hasta el 2017. Anteriormente,en 2016 obtuvo mención en el Encuentro Debate Provincial. Fue finalista en el Concurso Nacional de Microrrelatos 2014, la Revista Mexicana Papeles de la Mancuspia publicó su obra. Colaboradora de la Radio y de la Revista Infantil Zunzún. En la Revista Infantil Argentina Barco de Papel y Archivos del Sur (cultural), tiene publicados cuentos, poesías y reseñas culturales de Cuba. Dos de sus cuentos infantiles fueron seleccionados para la edicion de una antología, junto a escritores consagrados de su municipio. Dicha edición se presenta  en La Feria Cubana del Libro 2019.







domingo, 21 de julio de 2019

Antonio Costa Gómez*




LAS PRIMAS SE HUNDIERON 

Las primas se hundieron en los hondos baúles.
Las bailarinas se ahogaron en los espejos.
Hubo una música que vino a destruirlo todo.
Quedaron restos de amores por las baldosas.
Un recuerdo de ausencia brilló por la ventana.
El extravío se asomó por la puerta.
Los labios de la abuela se llenaron de ajenjo.
Le vendieron las armaduras mientras ella dormía.
Quedó distancia lívida en los tapices.
Fue cayendo lentamente a oscuras el oxidado sueño.
Al amanecer sólo quedaba verdor y tristeza.
Los muebles se tiñeron de verde.
Los bargueños se colorearon de desdicha.
La pasión de las mujeres oscureció las cortinas.
Lobos grises meditaron en las salas vacías.
Seres de silencio hicieron el amor con las muchachas inciertas.
Las plantas inyectaron todos los ámbitos.
El polvo del desvarío cubrió todas las colchas.
En un día azulado surgieron árboles blancos en el jardín.
Un sol purpúreo se acercó a ellos ciegamente.
Y la vieja Sonámbula se enlazó con el Extraño. 

DESNUDA EN LAS BALDOSAS   
                                                                  Publicado en Fronterad
Cuántos sobres de sopa podrás tomar aún
mientras esperas a que la vida te secuestre y  te deje.
Cuántas salchichas freirás
antes de que un amante te estropee la colcha
con las colillas sin apagar.
Cuántas veces aún vas a fregar los platos
con el estropajo Scotch-Britte
antes de que digan que la vajilla pálida
está irremediablemente rota,
y venga tu abuela coja a decirte que has fallado,
que has olvidado desplegar las sábanas,
antes de que ese whisky que tomas al crepúsculo
tenga sabor a muerte y a ausencia sin remedio,
y que las manos se hayan ido,
y el  cuerpo deje un fantasma pesado e interminable
con el que tropiezas en todas las esquinas,
antes de que olvides ponerte el camisón
y te duermas desnuda en las baldosas
y salgas al balcón como una novela mal escrita.
Cuántas fregonas aún utilizarás en tu suelo
hasta que no haya nada que limpiar porque no veas nada,
porque se han llenado de lluvia tus ojos ateridos
y los amores como mondas queden bajo los muebles. 

QUÉ HACER CON EL AMOR  
                             Selección Día Mundial de la Poesía en Segovia
¿Qué hacer con el amor
si pone azules los bosques,
si vierte noche en los labios,
si hace callar a las ciudades extáticas?
¿A dónde llevar los labios
si no pueden cargar la ausencia,
si no saben fermentar la nostalgia?
¿Dónde poner los ojos
si todo tiene espuma y adiós?
¿Qué hacer con las palabras
si todo está lleno de fiebre, de olvido,
si todo cuanto puede decirse estalla en las tardes,
si noviembre es un hálito que huye?
¿Qué hacer con el mar
si todo el entusiasmo sube en las olas,
si toda la gloria baja con la arena,
si todos los naufragios han sido ardientes?

NOSTALGIA DE LAS PELÍCULAS   

Tengo nostalgia del mar
De lo que contaba mi abuela
De unas cuantas calles de Barcelona
De trescientas copas de aguardiente en aldeas de Galicia
De un barco que solté una vez en un charco
De todas las palabras de Rimbaud
De quinientas ventanas observadas en el invierno
De rostros desdibujados detrás de los cristales
De tantas tardes de verano desaprovechadas
De cuando yo era un ser humano y de cuando no lo era
De los cazadores que se perdían en un bosque en una alfombra
De dos amantes azules dibujados en un plato de Macao
De las películas de todos los domingos
Y de aquella que mi tía no me dejó ver 








 SI TE ENCUENTRO EN UN PARQUE   
                                        Accésit Premio San Clemente, Santiago
Si te encuentro en un parque por la noche,
arropada por los rumores de los estanques, 
preocupada por encender fanales grises,
si te encuentro en un bosque de faroles
donde las hojas secas recorran las calles muertas
en busca de los pájaros perdidos en las ventanas,
una ciudad donde llueva, donde nieve sin saberlo nadie,
si te encuentro en una noche profunda
de una ciudad oscura y legendaria,
si te encuentro en una calle vacía
donde los trozos de mis palabras te busquen por aceras,
si te encuentro no diré nada, dejaré que la música de Chopin
siga sonando en el parque iluminado,
dejaré que en el banco siga durmiendo algún niño,
dejaré que un gato gris sobre la pared medite
con los ojos fijos de blanco en tu rostro de niebla,
dejaré que caiga la luna sobre las piedras tristes,
dejaré que se rompan recuerdos sobre las fuentes sucias.  










NADIE PODRÁ EVITAR
                                                           Publicado en La Estafeta Literaria
Nadie podrá evitar que dé testimonio
de ti,
mundo de pájaros de verano
rodeados de silencio,
de gritos de niños y de inmensidad
presentida,
mundo parado en horas satisfechas
de sí mismas,
con la íntima convicción de su derecho
a existir.
Mundo que viene de muy lejos, mundo
lleno de hechizo y calma
para susurrar al oído su realidad
misteriosa,
mundo imposible y real.
Nadie podrá evitar que siga viendo
horas flotar,
ruidos suspendidos en el silencio
como si fueran
otra forma de silencio.
Y que me sienta embargado
en este mundo,
perdido como una hoja en el aire,
escuchando el latido 
del todo.
Nadie podrá evitar que todo caiga 
con fuerza
y que su estruendo me despierte. 
Nadie podrá evitar que coja
mi existencia,
que la pasee como a un perro
por las calles,
que la exhiba como un vestido 
en las mañanas,
que me la quite y la vez
a contraluz,
aunque nadie la mire
nadie podrá robarme la existencia.
Nadie podrá evitar que yo recoja
gritos de pájaros
como recoge monedas en la mano
algún mendigo,
nadie podrá evitar que yo los mire
curiosamente
como se miran los regalos que ya no se
esperaban.
Nadie podrá evitar que mire todo
como un rey mago
que llega de lejanas tierras para darnos
una sorpresa,
nadie podrá evitar que toque todo
y que lo exhiba
a los ojos de mi alma como una joya
interminable. 


















MI ABUELA EN EL BALCÓN
                                                                       Publicado en Barcarola
Mi abuela me dijo que en el balcón
no cabían todos los pájaros,
que sobraban remotas golondrinas,
que tendríamos que quitar bicicletas de vagabundos,
que había que colocar silencios en los baúles,
acomodada en el balcón tomaba ron y se acordaba de las mañanas de Prusia,
de cuando caminábamos los dos melancólicamente por Dresde,
y tiramos deseos al Elba,
me hablaba de aldeas hundidas en los embalses de Galicia,
de pinos que se habían echado hacia el fondo del río,
de cuando tejía aquellos tapetes violeta
que no sabía como regalarme,
mi abuela tenía todas las enfermedades de la nostalgia,
sacaba uno a uno todos sus frutos,
me decía que las tristezas iban a perfumar el balcón,
que vendrían niñas de Trieste a comprar ramos de tristeza,
que los tirarían al Adriático como si fueran sus bodas podridas,
que irían a preguntar a Claudio Magrís en el café San Marco
sobre los ojos como callejones de mi abuela,
a veces se paraban viejos violinistas al pie del balcón
para contemplar como caían naranjas de los ojos de mi abuela
cuando ellos equivocaban las notas,
decían que ellos habían equivocado sus vidas,
que deberían haber tocado cualquier otro instrumento,
mi abuela seguía pensando en la guerra de Cuba,
pero al anochecer despertaba y me daba sus mejores recuerdos,
frescos y ovalados como magdalenas,
llenamos de cachivaches y emociones el balcón,
nos acordamos de balcones en Venecia y de las viejas canciones
y de las historias de lord Dunsany,
imaginamos que había arañas de recuerdos
que fabricaban hilos de memoria para vender en Oriente,
mi abuela y yo lo creíamos todo,
incluso creíamos que en los camiones de Patagonia alguien pensaba en mi abuela
                                                                          y en mí en el balcón,
creíamos que podríamos encontrar la verdad en un balcón de Buenos Aires,
que Borges nos iba a acompañar con sus dudas en una calle de milonga
y nos iba a dar pasiones en el viento,
pensamos en la muerte de los primeros saxofones,
en la agonía de  los concertistas de jazz,
y en que nosotros la consumiríamos, 
nosotros creíamos que si un día íbamos a Nueva Orleans  y nos lo contábamos todo en 
                                                                                        un balcón,
o escuchábamos un saxo moribundo en lo más lejano del barrio francés
ya tendríamos combustible para todos los inviernos sucesivos. 


TUBÉRCULOS DE SUEÑO

Tubérculos de sueño se buscan bajo tierra,
fantasmas locos, sombras de últimos otoños,
debajo de la tierra te busco para besarte,
me arrastro bajo tierra para encontrar tu pelo,
la máscara del amor dormía en los armarios,
mi mano encontraba la tuya en el día más sombrío,
nos buscábamos bajo tierra bajo millones de hojas,
soñé para ti que tocaba pianos en las cuevas,
me hice un tubérculo verde que soñaba contigo,
en todas las orquestas se ocultaba mi rostro
para raptarte cuando acabaran los valses,
estaba con las raíces enviándote vino
a través de las venas por las plantas sonámbulas,
fuimos dos tubérculos que extendimos los tubérculos bajo tierra,
que nos adivinábamos detrás de los restos de las músicas,
yo maduraba para ti cuando caían todas las lluvias,
cincelaba un regalo para ti,
un puñal oxidado que llevaba tu nombre,
durante mil inviernos olvidé como te llamabas,
pero me arrastraba con raíces ciegas hacia el suelo de tu casa,
como un tubérculo obstinado para extender los dedos hacia tu lecho. 


(c) Antonio Costa Gómez
Salamanca
España
* selección del libro Los camiones de la Patagonia (poemas enviados por el autor para publicar en la revista Archivos del Sur)

Ediciones en Huida,  Sevilla, 2019


Antonio Costa Gómez

        Nació en Barcelona en 1956,   creció  en Lugo. Estudió  Filología Hispánica e Historia del Arte en Santiago de Compostela. Fue profesor de Literatura en enseñanza media. Viajó por más de 50 países.
     Publicó libros de todos los géneros :  “Revelación” (prólogo de Ernesto Sábato), “El tamarindo”, “Las campanas”, “La reina secreta”, “La seda y la niebla”, “Las fuentes del delirio”, “La  calma apasionada”, “Mateo, el maestro de Compostela”, “El fuego y el sueño”, “El huevo”, “El misterio del cine”, “Los camiones de Patagonia”. 
     Apareció  en antologías: “ Florilegium, Poesía española última”, Selecciones Austral, “Elogio de la diferencia”, Cajasur. 
     Ganó algunos premios: “Estafeta Literaria” 1976, Ministerio de Cultura en Madrid 1981, Amantes de Teruel 1985,  Día de la Poesia en Segovia 2012,  Accésit San Clemente Santiago 1984, Finalista Casino de Mieres 1990, Finalista Ciudad de Sevilla 2016…
      Estuvo entre los finalistas  del Premio Nadal 1994  con “Las campanas” ,   del Premio Herralde en 2014 con “El misterio del cine”,   del Premio Azorín en 2018 con “El saber apasionado”. 
        Colaboró en muchos  diarios y revistas:  “La Voz de Galicia”,  “El Progreso”, “ABC”, ”Córdoba”, “El Correo Gallego”, “La Estafeta Literaria”,  “El coloquio de los perros”, “Cuadernos Hispanoamericanos”, “Barcarola” ,  “Ideal” de Granada,  “Diario 16”,  “Visor”, “Entretanto Magazine”, “El Malpensante” ….
      Tradujeron su  novela “La calma apasionada”  al francés y al rumano.  
      Vive en Salamanca, España.