Poemas Es
tristemente bello escribir un poema donde morirse
Donde la
casa olvida tu nombre,
todo se
mueve. se agrietan las paredes,
una herida
se abre en el techo
de la
cabeza y todo se derrama.
hay que
demoler el grito en la garganta
para
hacerlo a nuestra imagen y dolor.
para
persistir es necesario
vivir
dentro de la palabra,
apuñalar el
tiempo con un verso,
revestir la
memoria con otro lenguaje.
hay que
amortajar esa voz intrusa
que nos
hace figuras inamovibles.
es urgente
asfixiar al otro yo.
al que no
escucha fantasmas
susurrándole
un mañana,
distorsionado
por el pasado.
hay que
descomponer la sombra,
hacerle un
despojo al espíritu.
todo se
derrumba en esta casa;
es
inevitable el despojo
para
descubrir la matriz del ser
y arrancar
de la piel al otro hombre.
hay que
destruir la
casa que
fuimos
para
edificar sobre
los
escombros
nuestro
otro hogar.
***
“Pero hoy
estoy roto
Desperté
así
En un lugar
remoto
Sin nada
qué decir”.
Leonel
García
Despierto y
una melancolía
se
desprende, algo como
una llaga
de la infancia,
como una
sed de calostro,
como un
abrazo que se hizo hielo.
Aquí, en
una esquina del alma,
se ha caído
el jarrón de las sonrisas,
y entre sus
grietas busca sobrevivir
la palabra
que siempre llega tarde
aquella que
no me permití decir y se rompió.
A quién le
cuento que tengo rota
la columna
vertebral de la felicidad,
que
frágiles son las palabras en mi garganta.
¿A quién,
hombre del espejo,
le digo que
mi reflejo es
un niño que
se hizo sombra?
...
1923 Abuela
Lula
He soñado
tu abrazo de plumas,
ese nudo
lleno de constelaciones
que me
enseñabas de niño,
y he vuelto
a sonreír como cuando tuve 10 años.
Vi las
palabras brillar
desde tus
labios en un beso,
junto a un
enjambre de mariposas
que
transitaban el aire de tu último respiro.
Soñé tus
dedos hurgando mi cabeza
en búsqueda
de dragones voladores,
y me
dormías con tus manos,
arropándome
la vida con los astros de tu mirada.
Y te
pretendí conmigo, y eras la reencarnación
de las
gaviotas y el mar en tu risa añeja;
eras la luz
suave de aquella tarde
que vimos
desde el balcón a la hora del café.
Lula, te
escribo ahora
para
vivirte en cada palabra,
mientras
avanzas sigilosa
por los
pasillos de las añoranzas,
nombrándome
con tu voz dátil, madura y dulce.
Qué lejos
estoy de tu abrazo alado,
ya no tengo
diez años; todo es triste,
como este
café que sabe a tu ausencia.
Cuánto
desearía ser atrapado y sacudido
por las
mariposas que danzan en tu voz,
pero solo
hay silencio en esta casa de lamentos.
Ya no sueño
con tus dedos acariciando mi cabello;
estoy tan
lejos, estás tan lejos,
separados
por un horizonte de cenizas,
mientras
los dragones de la infancia
se
desvanecen.
Quiero
volver a tu pecho de alondras,
abrazarme a
tu sangre, hundirme en tus manos
y rescatar
a aquel niño de la foto y a esa abuela
que lo
eternizó en la mirada.
Pero estoy
tan lejos...
(c) José Ernesto Delgado Hernández
Puerto Rico
José
Ernesto Delgado Hernández (Caguas, Puerto Rico, 1981) es poeta, narrador y
gestor cultural. Autor de ocho
poemarios, entre ellos La brújula de los pájaros (2016), 1923 (2019, EDP University), Ninguna patria bajo los pies
(2024), Los pájaros que olvidé en el pasado regresaron a mi balcón (Santa Rabia Poetry, Perú, 2023)
y Caballito de palo (Editorial Destellos, 2024). Su obra se caracteriza por una voz
introspectiva, existencial y confesional que indaga en la memoria, la herida, el silencio y la búsqueda del ser
a través del lenguaje.
Ha
representado a Puerto Rico en más de quince festivales y encuentros
internacionales de poesía, entre ellos
el Festival Mundial de Poesía Contemporánea de San Cristóbal de las Casas (México), The Americas Poetry Festival of New
York, el Festival Internacional de Poesía de
los Confines (Honduras), el Festival Iberoamericano de Poesía (Chicago),
y el Festival Amada Libertad (El
Salvador).
Ganador del
Premio Internacional de Poesía Juana Goergen 2025, otorgado por DePaul University y el Festival Poesía en abril de
Chicago, su obra ha sido publicada en diversas
antologías internacionales y revistas literarias de América Latina,
Estados Unidos y Europa.
Es creador
del canal audiovisual Poesía en el carro, proyecto que busca acercar la poesía
al público general mediante lecturas
interpretadas de poetas clásicos y contemporáneos. Su escritura —de tono ético, melancólico y contemplativo— transita
entre la vulnerabilidad y la lucidez,
reafirmando la poesía como un espacio de resistencia interior y
revelación humana.
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